Muy buenos días a todos, un placer para mi poder compartir con todos ustedes este espacio tan importante para la vitivinicultura argentina.
Saludo especialmente a las Autoridades nacionales y provinciales, a los representantes de la cadena vitivinícola, productores, bodegueros, trabajadores, y a toda la prensa presente.
Descargá desde aquí las fotos:
https://drive.google.com/drive/folders/1dlhUcC_vaKYWG1CVpKLjE8qzBoHj_WvW?usp=drive_link
Una vez mas .., el beneplácito de ver la calidad institucional de esta provincia, con la presencia de los ex gobernadores de Mendoza presentes en este evento, entendiendo que el respeto institucional es clave para desarrollar el futuro.
El desayuno tiene un enorme valor simbólico para nuestra vitivinicultura. Es el espacio donde la industria del vino se reúne, reflexiona y proyecta su futuro. Pero para mí, además, tiene un significado especial. Marca el cierre de una etapa personal como presidente de COVIAR, luego de tres años de trabajo intenso.
Nos tocó atravesar contextos difíciles, desde lo económico, lo productivo y cambios de reglas de juego. Igualmente sorteamos cada dificultad con mucho trabajo, convicción, esfuerzo y dedicación. Y seguimos adelante con una sola visión: Mirar a futuro y trabajar en conjunto.
Y ese trabajo en conjunto tiene una herramienta concreta que es COVIAR.
COVIAR no es solo una institución.
COVIAR es el espacio donde conviven y dialogan “todos” los eslabones de la cadena vitivinícola argentina. Productores, bodegas, industria, cooperativas, gobiernos y comunidad científica tienen su lugar en esta mesa de articulación y consenso.
Quienes formamos parte del Directorio lo hacemos con mucho esfuerzo y dedicación, convencidos de que los problemas se resuelven con trabajo, con dialogo, con ideas y acuerdos.
Repito una vez más, todos los miembros del directorio de COVIAR trabajamos ad honorem, usando nuestro tiempo, nuestros recursos. Y lo hacemos con la convicción de que trabajamos por algo superador a lo individual, trabajamos por la vitivinicultura argentina.
Los consensos son condición sine qua non en COVIAR. Si no hay consenso no se avanza. Los intereses dentro de toda la cadena son muy diversos. Y está bien que así sea. Pero cuando hablamos de la Vitivinicultura Argentina los objetivos deben ser comunes a todos.
COVIAR ejecuta el Plan estratégico de la Vitivinicultura Argentina.
Nuestra Visión es ser una actividad productiva sostenible y diversa, que posibilite el desarrollo de sus actores y responda a la dinámica de los consumidores. Y cree nuevas oportunidades para el mercado y para las comunidades donde se desarrolla.
Con esta visión, trabajamos sobre objetivos estratégicos que orientan nuestras acciones y apuntan a la promoción genérica en los mercados externos, en el mercado interno, en la mejora de la rentabilidad, la productividad y la calidad de nuestra producción primaria, en el desarrollo federal del turismo del vino y en la sostenibilidad como un factor transversal que incluye aspectos económicos, medioambientales y sociales en todas las comunidades y regiones donde hoy la vitivinicultura está presente.
Durante estos tres años trabajamos mucho para defender y fortalecer esta herramienta. Y lo seguiremos haciendo.
Quiero informar con mucha satisfacción que en nuestra institución, hemos iniciado el proceso de implementación de un sistema de gestión de compliance conforme a la norma internacional ISO 37301. Fortalecer los estándares de transparencia, integridad y gobernanza es fundamental para seguir consolidando la institucionalidad del sector vitivinícola argentino. Un sector que sigue siendo capaz de innovar y ponerse a la vanguardia de los principales países vitivinícolas del mundo.
Se trabajo fuertemente en el sello Vitivinicultura Argentina Sostenible, con pasos firmes y nuevas certificaciones. Y junto a Cancillería, cámaras empresarias y bodegas pusimos a la sostenibilidad como un eje clave e importante dentro de nuestra estrategia a futuro.
Realizamos las Quintas Jornadas Nacionales de Enoturismo en la provincia de Córdoba, con una presencia muy importante de las provincias vitícolas. Agradezco al Gobierno de Córdoba, en nombre de su ministro de Producción y Agroindustria, Sergio Busso, con quienes trabajamos y coordinamos con éxito esta acción.
El turismo del vino es un motor de desarrollo para nuestras comunidades y un factor clave para generar empleo y arraigo en las zonas rurales de Argentina.
Junto al Gobierno de Jujuy pusimos en marcha un nuevo Centro de Desarrollo Viticola, fortaleciendo una viticultura Jujeña que arranca con objetivos claros y con alto profesionalismo.
Consolidamos la alianza con las 4 entidades del campo (SRA-FAA-CRA y CONINAGRO), y comenzamos a trabajar sobre líneas específicas.
Desarrollamos estrategias en conjunto con el IPCVA, para lograr sinergia y potenciar la promoción en los mercados del mundo de las dos cadenas agroindustriales más importantes del país: la carne y el vino.
Impulsamos programas y capacitaciones para mejorar la competitividad del productor, sostuvimos la promoción del vino argentino en los mercados internos y externos, defendimos institucionalmente a la actividad cuando fue necesario y seguimos desarrollando el Plan Estratégico Vitivinícola, que es la hoja de ruta que nos permite mirar más allá de las coyunturas y los cambios de contexto.
Actualizamos y mejoramos una herramienta clave para el productor como es CEPAPP, una aplicación para gestionar una finca de manera simple y eficiente porque permite registrar y organizar todas las actividades del viñedo de forma clara y ordenada, cargando los costos de cada tarea y los gastos, accediendo así a estadísticas y reportes en tiempo real.
Trabajamos con cada provincia y municipios, firmando convenios y vinculando nuestras áreas técnicas brindando conocimiento, experiencia y guiando actividades en beneficio de los productores y bodegas.
Revalidamos el plan, con un trabajo de casi 2 años junto a nuestro aliado estratégico el INTA. Y juntos pudimos evaluar línea por línea lo proyectado, afinando con mucha precisión los trabajos y desafíos que tenemos por delante.
Quiero agradecer especialmente al CFI, que junto a las provincias vitivinícolas, nos permitió desarrollar numerosos trabajos y proyectos de gran valor para el sector como la caracterización de regiones vitivinícolas, las capacitaciones, la formación en oficios, la promoción, la sostenibilidad y el turismo.
Con mucho orgullo quiero informarles que hoy avanzaremos con la firma de un convenio muy importante para la vitivinicultura argentina como es la Promoción del Torrontés Riojano.
Su fortalecimiento como varietal distintivo contribuye a la diversificación de la oferta, a la profundización de la identidad varietal nacional y a la apertura de nuevos segmentos de mercado para los vinos blancos.
En una vitivinicultura argentina caracterizada por su extensión territorial, su arraigo cultural y su creciente inserción internacional, consolidada históricamente por el liderazgo del Malbec en vinos tintos, el Torrontés Riojano emerge como la referencia indiscutida en vinos blancos de identidad nacional.
El Torrontés Riojano es una cepa única en el mundo que expresa con autenticidad el carácter y la diversidad de los terruños del país. Su perfil aromático inconfundible, su frescura y su ligereza lo convierten en un vino ideal para comunicar los nuevos hábitos de consumo que promueven la modernidad, la espontaneidad y el disfrute sin reglas.
Vincular al Torrontés con la idea de frescura, ligereza y disfrute responsable, destacando su perfil floral y frutal, su acidez vibrante y su carácter refrescante, refuerza la idea de que el vino argentino también puede ser una bebida descontracturada, refrescante y contemporánea, con llegada a los jóvenes, a las mujeres y a nuevas instancias de consumo.
Además, posee una gran adaptabilidad a todos los territorios de nuestro país, con resistencias naturales genéticas que lo hacen sumamente atrayente desde lo productivo.
A nivel estructural y con el aporte técnico– estadístico de nuestra unidad ejecutora insignia como lo es el Observatorio Vitivinícola Argentino, desarrollamos un proyecto denominado Arquitectura de la Vitivinicultura Argentina, que nos permite conocer la realidad de cada actividad, de cada mercado y la rentabilidad de cada parte de la cadena. Lo presentamos en nuestras jornadas estratégicas; con muy buena recepción y aceptación. Seguiremos en el desarrollo del mismo con el objetivo de obtener las necesidades financieras vinculadas a los cambios estructurales que necesita el sector, para acercarnos al equilibrio de la oferta con la demanda y así poder obtener la tan anhelada rentabilidad de todos los segmentos productivos.
La vitivinicultura es mucho más que una actividad económica: es cultura, identidad, arraigo territorial y desarrollo para muchas economías regionales del país.
Ante situaciones de crisis, siempre aparecen oportunidades.
La vitivinicultura tiene un camino marcado, necesitamos eficientizar y bajar nuestros costos … Eficiencia hídrica y energética como ejes centrales en la producción primaria, inversión en Tecnología de innovación en bodega y desarrollo inteligente de marketing en materia de comercialización.
El consumidor nos marca el camino y nuestra misión es trabajar en alternativas que nos permita satisfacer la demanda actual.
La diversificación es el rumbo, la uva como producto inicial nos permite desarrollar muchos caminos y nos brinda enormes posibilidades.
Es así que trabajamos en una propuesta legislativa para lograr aumentar el destino del Jugo de Uva Concentrado como endulzante natural en el mercado interno, ampliando la demanda para nuestra producción y al mismo tiempo aportando alternativas naturales en beneficio de la salud y la nutrición de los argentinos.
Miles de familias viven del vino argentino. Y detrás de cada botella hay trabajo, inversión, conocimiento y pasión.
Por eso, defender y proyectar nuestra vitivinicultura es defender una parte esencial de la Argentina.
Hoy dejo la presidencia de COVIAR, pero continuaré acompañando desde la vicepresidencia convencido de que los procesos institucionales se construyen con continuidad, diálogo, compromiso y consensos.
La vitivinicultura argentina tiene enormes desafíos por delante, pero también tiene algo muy poderoso: una visión estratégica compartida y una institucionalidad que la respalda.
Quiero agradecer profundamente a todos los que hicieron posible este camino: al directorio de COVIAR, a las entidades que la integran, a los gobiernos provinciales, al gobierno nacional y a cada productor y empresario de la viticultura argentina. Un párrafo especial para los equipos técnicos de COVIAR, que son profesionales de primera línea, pero sobre todo buenas personas, a quienes les agradezco profundamente todo lo que hacen.
Antes de concluir quiero agradecer especialmente al Gobierno de Mendoza y de San Juan. También a los mendocinos en su conjunto, por haberme hecho sentir parte de esta hermosa provincia durante estos tres años y especialmente agradecerle al Gobernador Alfredo Cornejo, por su colaboración constante, por sus aportes institucionales y por compartir las ideas de que el dialogo, la seriedad, el trabajo y el compromiso, son claves para el crecimiento de la actividad.
Hoy comienza una nueva etapa para COVIAR, una etapa que queda en muy buenas manos.
Fabián Ruggeri es un hombre que conoce profundamente esta actividad, que ha trabajado siempre con compromiso por la vitivinicultura y que entiende el valor del consenso, del diálogo y de la construcción colectiva.
Tiene la capacidad, la experiencia y la templanza necesarias para conducir esta institución en los tiempos que vienen. Pero, sobre todo, tiene algo fundamental: la convicción de que la vitivinicultura argentina se construye entre todos.
Querido Fabián, te deseo el mayor de los éxitos en esta responsabilidad. Estoy seguro de que tu presidencia seguirá fortaleciendo esta gran herramienta que es COVIAR
¡Muchísimas gracias y Feliz vendimia para todos!